miércoles, 3 de junio de 2015

N.Chicago 0 - Temperley 2: Sin salida

Ante un rival directo, Chicago dejó pasar una nueva chance de enderezar el rumbo. El resultado fue anecdotico si se lo compara con la pálida imagen que se vio en la tarde de Mataderos.


Foto: Prensa Chicago

La foto lo resume todo. La mirada perdida, buscando una salida que parece no llegar es el fiel reflejo de un final que no era el esperado. El Verde acaba de perder una inmejorable chance de subirse al tren de Primera y el panorama es cada vez más negro.

Temperley vino a hacer lo suyo y lo hizo, como lo viene haciendo durante todo el campeonato. Un equipo ordenado, que sabe qué hacer y que no, cuando apretar y cuando esperar. Lo contrario de lo mostrado por el equipo de Forestello que el sábado se vio más perdido que nunca.

Había arrancado malo, feo, chato el partido pero el Verde arrimaba, como podía, a las apuradas, con un esquema raro, con las intenciones de Ruiz, con la compañía de Baldunciel y las ganas de jugar de De La Fuente. Sin desbordes por las bandas -ni Prichoda ni Ramirez estuvieron a la altura- y con un Lentini que sigue muy lejos del nivel que supo mostrar.

Así pasó la primera media hora, en donde las más claras las tuvo el visitante pero en la que Chicago estuvo en partido, demostrando que más allá de las limitaciones, está para la pelea. Hasta que llegó la jugada que cambió el partido. Sambueza apuró a Arias en un lateral y el chileno respondió con un codazo. Roja directa y a jugar con 10 la hora restante.

Como había pasado en otros partidos clave -vs Belgrano, Arsenal y AAAJ- Chicago no sólo no aprovecha sus chances sino que le deja todo servido y simplificado al rival. El sábado, por una irresponsabilidad, no fue la excepción.

Hasta ahí hubo partido. E incluso Ruiz desperdició una chance clara sobre el cierre. Después, confusión, desazón y la historia conocida. El Verde sin rumbo claro, jugando a nada y con la certeza cada vez más latente de que, cuando el Celeste apretara, llegaba el desnivel y la nueva derrota.

Sólo los embates de Baldunciel, solitario ante una defensa ordenada y el ímpetu de la gente, para intentar que el equipo entregara más de lo que estaba a su alcance y salvara la ropa. Hasta que el enésimo desborde por la derecha local -Masuero, con su actuación por la banda, convirtió en irremplazable a Galarza- fue centro atrás, y Grbec, por el medio, definió y cerró la historia a falta de 15 minutos.

Porque si una sensación deja este equipo es que nada puede hacer ante la adversidad. La sensación -sustentada en los números- de la imposibilidad de lograr un gol hace que se juegue a empatar 0-0 o a perder. Apenas un cabezazo de Acevedo como para hacer el intento. Pero si ejecutas mal hasta los tiros de esquina...

Para la anécdota, Sanchez intentó emular a Labarre -en el arco contrario- pero el envío fue desviado y Aprile lanzó la contra letal para el 2-0 definitivo. Así, el Gasolero ganó en Mataderos tras 32 años, estiró su ventaja sobre el Verde y acrecentó los malos augurios.

Catorce partidos, sin triunfos, seis empates y ocho derrotas. El domingo, ante Rafaela, se cierra la primera etapa del torneo y comenzará el trabajo profundo, para tratar de cambiar una situación que parece irreversible. Ojalá estemos a tiempo.

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